En los viejos tiempos cuando se buscaban esas oficinas en un punto estratégico como en las esquinas de una calle con grandes ventanales y una secretaria afuera de la puerta, los dueños sabían exactamente cómo se hacía la parte administrativa de un trabajo

Todo ese proceso administrativo que los dueños sabían que existía se basaba en el trabajo de sus secretaria quienes hacían esta parte importante del proceso.

Ahora, en nuestros tiempos ¿qué haces cuando no tienes esa oficina o esa secretaria afuera de la puerta?

La respuesta es simple: recurres a una oficina virtual y/o obtienes un asistente virtual.

Vídeos: YouTube || México Desconocido

Simplemente ve a tu navegador web favorito y escribe “asistente virtual” y encontrarás muchos enlaces a sitios construidos, administrados y mantenidos por aquellas personas que solían sentarse frente a una puerta y serán ahora quienes te ayudarán a administrar tus negocios.

Estos asistentes pueden hacer casi todo lo que hicieron sus predecesores lo único que deberás hacer tu mismo es preprarte tu propio café.

Este tipo de personal te puede proporcionar servicios según sea necesario. O, si lo prefieres, puedes contratar una cantidad específica de tiempo cada día, semana o mes.

Al utilizar el correo electrónico, el fax y otras tecnologías electrónicas, puedes ingresar y salir del trabajo tan rápido como lo requieras.

Tu pagas solo por el tiempo que usas, en lugar de pagarle a alguien para que se quede sentado en un escritorio durante períodos de bajo trabajo.

Muchos de estos asistentes virtuales también ofrecen servicios fuera de horario.

Incluso hay una Universidad de Asistente Virtual (AssistU) que ofrece cursos de 20 semanas para Asistentes Virtuales y otorga títulos y certificaciones a nivel básico y de maestría. El programa ha recibido muy buenas críticas.

¿Qué debes buscar?

Aparte de las horas de trabajo flexibles y el costo reducido involucrado, los beneficios de usar un asistente virtual también incluyen la amplia gama de habilidades que puedes encontrar. Las mejores oficinas virtuales las encuentras en línea.

Aunque un asistente virtual se define como una persona que brinda asistencia administrativa a largo plazo para los clientes, verás que muchas personas se refieren a sí mismas como asistentes virtuales y ofrecen habilidades que van desde la entrada de datos básicos hasta el diseño web y la contabilidad.

Asegúrate de ver muestras de su trabajo y habla con sus referencias. Cuando hables con sus referencias, pregunta no solo sobre la calidad del trabajo, sino también sobre la velocidad y la precisión.

Dado que estos asistentes virtuales son emprendedores, también te darás cuenta de que pueden ser muy conocedores de las nuevas formas de hacer las cosas de manera más eficiente en un entorno cibernético.

Busca ideas innovadoras en sus sitios web, su el diseño y formato efectivo de los documentos de muestra y te proporciona.

También pregunta en las referencias con las que hablas si el asistente virtual ha ofrecido alguna buena idea para mejorar el proceso de trabajo.

Si tu empresa tiene empleados que trabajan desde diferentes ubicaciones y teletrabajan en sus “oficinas virtuales”, debes considerar la redacción de algunas pautas de la oficina en el hogar.

Esto ayudará a estandarizar las capacidades de cada trabajador, garantizará un flujo de trabajo compatible en todo tu sistema y te ayudará a administrar a tus empleados en el ciberespacio.

Facebook
Google+
http://www.sotavento-diario.com.mx/de-la-secretaria-tradicional-al-servicio-de-asistente-virtual">
Twitter